GALERÍA GURRIARÁN

 

Montserrat Gómez-Osuna

Noviembre de 2020 - Enero de 2021

  

La Galería Gurriarán muestra, por primera vez en su espacio, el trabajo de Montserrat Gómez-Osuna, artista con una larga trayectoria expositiva y presencia en importantes colecciones nacionales. Se trata de una selección muy cuidada y adaptada al espacio expositivo de su obra reciente, casi una veintena de piezas, entre pinturas (sobre papel y sobre tabla) y cerámicas.

El 2020 ha sido para Montserrat Gómez-Osuna un año de investigación y ahondamiento en la experiencia pictórica que se ha traducido en una intensa producción. Su abstracción habitual, de cierta tendencia paisajística, rica en veladuras y habitada por presencias objetuales u orgánicas de trazo nítido, ha evolucionado hacia una pintura más narrativa, en la que no faltan algunas referencias figurativas. Su lenguaje, además, ha ganado en soltura y probablemente en dramatismo, con ausencia de color en muchas de las obras, y con un trazo más espontáneo y expresivo.

En un contexto histórico que será difícil de olvidar, Montserrat Gómez-Osuna mira a su alrededor y traduce su mirada en pintura, una pintura más urgente, acuciante, el particular relato que ella hace de lo que nos rodea. Aparecen escenarios que pueden parecer oníricos o surreales. Son como ventanas a un entorno lleno de sombras, muros, nubes oscuras y presencias extraordinarias. Acaso estos mundos tengan algo opresivo, o al menos inquietante, pero en ellos, más que nunca, está presente esa capacidad plástica, enigmática y sugerente que siempre ha habido en su pintura. Y como parte del mismo universo, o como una evolución del mismo, algunas de esas ventanas se van llenando de color y de luz.

Siempre atenta a las texturas y al poder expresivo de los diferentes soportes (recordemos que en otras épocas ha trabajado no solo sobre madera y papel sino también sobre materiales como el metacrilato y el aluminio) Montserrat Gómez-Osuna explora también ahora las posibilidades de la cerámica, que trata pictóricamente, pero que con su presencia tridimensional aporta un elemento muy mágico y diferente. Sorprende la naturalidad con la que estas piezas se incorporan al citado universo de la artista y la manera en que dialogan con las obras de dos dimensiones.

Montserrat Gómez-Osuna tiene obra en colecciones de museos como el Reina Sofía en Madrid o el Museo de Pintura Española Nishi Nipon en Japón y en colecciones importantes como la Abello y la Pilar Citoler. Sobre su obra, Óscar Alonso Molina ha escrito que sus mundos “suponen para el ojo del espectador un reto sinestésico por extender sus dominios más allá de sus propio límites y ver con otros órganos”; Fernando Castro Flórez ha dicho que “la densidad de los cuadros de Montserrat Gómez Osuna es un remolino en el que se combinan sensualidad y vértigo: actúa en el filo, su gravedad es la del alma del bailarín”; o Luis Francisco Pérez ha señalado que "la obra de esta artista posee la nada usual mezcla de fuerza (o potencia) y levedad”.